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Respuesta a Virginia

Virginia nos manda la siguiente consulta: "Llevo muchos años con mi pareja y realmente nos va bastante bien, no obstante tengo muchísimo deseo por otros hombres y me gustaría tener relaciones eróticas o afectivas con otras personas. Mi pareja no quiere y lo respeto, lo hemos hablado con cariño y confianza y hemos llegado a la conclusión de que no le hace sentir cómodo, pero yo sigo teniendo este deseo. Muchas gente me dice que si tengo este deseo es incompatible con tener pareja xq nunca voy a satisfacerlo y eso tiene consecuencias, pero me parece muy superficial ese consejo y lejano a lo que yo quiero. En fin, me cuentas que opinas sobre este tipo de situaciones?"  


¡Hola Virginia, muchas gracias por escribirme con tu consulta! Me encanta lo que has hecho en esta situación: no conformarte con lo que la gente piensa sobre lo que estás sintiendo y consultarlo con un profesional. ¡Genial! Voy a ver si consigo arrojar algo de luz a este interesante tema.


En mis primeras líneas voy a ser rotundo: ¡no, tener deseo por otros hombres no es incompatible con tener pareja! ¡Para nada! Lo primero que creo que todos tenemos que tener claro, al menos desde mi punto de vista, es que el deseo no se elige, se tiene o no se tiene, y nadie tiene por qué sentirse culpable (ni si quiera a veces responsable) de hacia qué o quién se dirige su deseo. Lo segundo es que, igual que no se elige, no se enciende o se apaga por el hecho de tener pareja. Todos podemos tener deseo por otras personas, llevando un año de relación, veinte, teniendo una muy buena relación como parece la tuya, o teniendo una relación nefasta, son cosas totalmente independientes. Lo tercero que también diría es que no tiene por qué ser un problema no satisfacer un deseo. ¿A caso satisfacemos el deseo que tenemos, qué se yo, con persona famosas? No tiene por qué ser un problema en una relación de pareja. Ahí tenemos a nuestras amigas las fantasías eróticas y el imaginario, que no siempre tiene por qué pasar a ser parte de la realidad.


Entonces, si estuviera hablando contigo cara a cara, Virginia, te intentaría acompañar a descubrir más sobre ese deseo, no para eliminarlo o ni si quiera para resolverlo quizás, si no también por conocerlo, ya que forma parte de ti también. ¿En qué situaciones se despierta ese deseo? ¿Con algún tipo de hombre o de experiencia? ¿Crees que encontrarías algo que en tu actual pareja no existe? ¿Qué parte de ese deseo te activa más: la novedad, la diferencia con tu actual pareja…? ¿Has explorado ese deseo en fantasías a solas o acompañada?  Como digo, el deseo forma parte de nuestra sexualidad y explorarlo puede ser tan satisfactorio como interesante.


Otra cosa que me encanta de tu consulta es que has tenido la oportunidad de hablarlo con confianza y cariño con tu pareja ¡qué bien! Las relaciones no monógamas no son para todo el mundo, ni necesariamente mejores o peores que una relación monógama y está claro que si tu pareja siente que no va a estar cómodo, tampoco se puede obligar a nadie. Incluso, llegado el caso, también podéis probar y experimentar, a veces a priori algo parece que no va conmigo y luego quizás sí. Como digo, nadie está por supuesto obligado a nada. Ahora, la parte más desagradable de esta situación es el siguiente punto: ¿puedes tu vivir y tener esa relación sin satisfacer ese deseo?  Ambas direcciones de esta respuesta son válidas y también hay que ponerlas encima de la mesa. En las relaciones no todo tiene que ser idílico, muchas veces renunciamos a cosas o aceptamos otras por el bienestar de la relación. Creo que lo importante siempre es que el objetivo o lo que se intenta perseguir es que todas las personas de la relación estén cómodas y consigan sus objetivos. Está claro que siempre hay que buscar el equilibrio y no se trata ni de justificarlo todo con “yo soy así, lo necesito”, pero tampoco dejar de lado cosas importantes, valores imprescindibles para uno, “por el bien de la relación”. Sin duda aquí es donde menos puedo ayudar, ya que la respuesta es un proceso muy personal y subjetivo tuyo, pero sí que me gustaría transmitirte que ambas posibilidades están bien y son más que correctas.


Para terminar, si pudiera darte alguna indicación más clara y objetiva, sin duda las resumiría en las siguientes:

1.      Recuerda que el deseo no se elige y que el hecho de tener pareja no apaga el deseo y viceversa, el deseo por otras personas o situaciones no es ningún predictor de éxito o fracaso en una relación.

2.      Que, en cambio, lo que sí que es un predictor de éxito en una pareja es que, como habéis hecho, en situaciones así habléis las cosas importantes y lleguéis a acuerdos.

3.      Por plantear ideas, quizás no tiene que ser una resolución definitiva y rotunda y quizás podéis encontrar alguna forma de experimentar con la apertura de la relación y hablar de cómo os sentís con esos experimentos.

4.      Investiga y reflexiona contigo misma si ese deseo quieres y / o se puede transformar en algún tipo de experiencia contigo misma o con tu pareja, a través de fantasías, de juegos, de experiencias en general.

5.      Por último, aunque pueda ser duro, reflexiona y piensa si ese deseo insatisfecho es suficiente para ti como para dejar la relación o, como ocurre con otras miles de cosas en la vida, puedes vivir con ese deseo no cumplido (que, recuerdo, no tiene por qué significar necesariamente nada en una relación y en su futuro).


Espero haberte podido ayudar en alguna forma, Virginia. Recuerda, como le digo a todo el mundo, que si en algún momento sentís que esta respuesta se queda corta y queréis explorarlo más a fondo en una terapia psicológica, puedes ponerte en contacto conmigo por email a alberto.moreno.muela@gmail.com.



¡Muchas gracias y un abrazo!

 
 
 

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